Entrega Módulo 3
Esta semana ha sido súper agotadora… Luego de la corrección del martes me puse a trabajar de inmediato en cómo podía mejorar el proyecto. Para comenzar, realicé varios esquemas de planta que me ayudaran a entender cómo integrar mejor los espacios, buscando generar un mayor sentido de comunidad y, al mismo tiempo, mantener la transición de visuales sin caer en la organización por “cajas”. También intenté acercarme más a mi idea de habitar colaborativo, incorporando espacios exteriores conectados con la naturaleza.
Antes de la entrega
El primer esquema que realice intentaba reorganizar los espacios sin alejarse demasiado de lo que había presentado el martes, pero rápidamente me di cuenta de que no funcionaba bien: quedaban espacios muertos y la integración no era clara.
En el segundo esquema, que incorporaba un patio integrado a la vivienda, ya sentía que iba en mejor camino, aunque aún necesitaba varios ajustes.
Finalmente, en el tercer esquema, decidí que la zona residencial sería el remate del proyecto. Ese fue el esquema que más sentido tenía para mí y el que mejor reflejaba mi intención espacial, así que opté por desarrollarlo completamente. Para aclarar ideas, también me apoyé en unos pequeños esquemas de corte (muy muy esquemáticos jajaja).
Entrega del Módulo 3
Explicación del proyecto
Para comenzar, mi proyecto nace desde la idea de un habitar colaborativo integrado a la comunidad, promoviendo el diálogo, la creación conjunta y el aprendizaje mutuo entre los residentes y la gente de San Rosendo. Todo esto en un entorno natural que potencia la inspiración, el trabajo compartido y las relaciones cotidianas.
La observación que estructura el proyecto tiene que ver con cómo San Rosendo se organiza en tres niveles, los cuales generan un cambio en la percepción del paisaje que no ocurre de golpe, sino de manera gradual:
-
Lo ferroviario en la base
-
Lo urbano en el nivel intermedio
-
La ciudad de Laja en el nivel superior
Esta lectura territorial dio origen al concepto de “transición visual”, que trabaja tres cualidades principales: ascendente, progresivo y cambiante en orientación. Estas características se traducen directamente en la forma en que se organiza y se recorre el proyecto.
El usuario al que está dirigida la propuesta corresponde a jóvenes o adultos de entre 25 y 35 años vinculados al ámbito artístico-cultural, como pintores y fotógrafos que buscan un espacio donde vivir, crear y compartir. Son personas que valoran tanto el paisaje y la memoria ferroviaria como las instancias de colaboración con la comunidad local.
Finalmente, el proyecto se ubica en la zona norte de San Rosendo, un sector estratégico por su cercanía al centro cívico-local y por su buena conexión vial, lo que facilita el vínculo entre los residentes, la ciudad y sus actividades culturales.
Desde lo funcional, el proyecto plantea una transición clara desde lo público hacia lo privado-individual. En la zona más pública se ubican los talleres y la sala de exposiciones, espacios pensados para que los artistas puedan exhibir su trabajo y así poner en valor la historia y la identidad cultural de San Rosendo. A medida que el recorrido avanza, estos espacios se transforman en áreas de mayor intimidad, destinadas al habitar y a la creación personal.
Ahora, pasando a la explicación de la planta y su funcionamiento, el proyecto se organiza a partir de un acceso que recibe al usuario y lo dirige hacia dos posibilidades: la sala de exhibiciones o el taller, ambos espacios públicos y comunitarios donde se da el primer encuentro entre residentes y visitantes.
A medida que avanzamos por el recorrido principal, ingresamos a la zona comunitaria de los residentes, que inicia con una sala de recreación pensada para compartir, descansar y jugar. Este espacio da paso al living, que actúa como articulador hacia el comedor y la cocina, áreas donde se desarrollan actividades cotidianas y colaborativas.
Posteriormente, el recorrido nos lleva a la zona privada, que inicia con una pequeña sala de estar que funciona como espacio de transición entre lo comunitario y lo individual. Desde allí se accede al sector residencial, donde cada habitación cuenta con baño privado y balcón, permitiendo un habitar más íntimo, confortable y conectado con el entorno.
En medio del proyecto se genera un patio interior, un espacio comunitario al aire libre que busca integrar la naturaleza con el proyecto y crear un lugar de encuentro, descanso y contemplación. Además, se incorporan pequeñas terrazas exteriores.

Luego de presentar y explicar mi proyecto, el profesor me realizó algunos comentarios y correcciones importantes. En primer lugar, mencionó que la idea del proyecto ya se entiende mejor, pero aún es necesario reforzar la relación con el contexto, especialmente definiendo qué ocurre en las zonas aledañas al edificio: si serán jardines, terrazas u otros espacios que completen el uso del borde.
También señaló que tanto el patio interior como la sala de estar en la zona residencial resultan interesantes, pero están resueltos de manera muy compacta, por lo que sería bueno reconsiderar sus dimensiones y la manera en que se habitan.
Otro punto a revisar es el acceso al patio interior, ya que debo decidir si será un espacio completamente abierto a todos o si estará reservado únicamente para los residentes.
Respecto a las habitaciones, comentó que funcionan bien, lo cual me dio un poco de tranquilidad.
Finalmente, enfatizó que el proyecto necesita mayor lejanía respecto a la calle, porque actualmente está demasiado cerca y termina imponiéndose sobre ella, por lo que debo trabajar mejor ese retiro y cómo se articula la llegada.
Reflexión final
Esta semana, a pesar de lo agotadora que fue, siento que logré avanzar bastante en comparación con el módulo pasado. Poco a poco voy entendiendo mejor mi idea y, sobre todo, aprendiendo a explicarla de manera más clara. Me di cuenta de que el proyecto empieza a tomar forma y que cada corrección me ayuda a afinarlo un poco más.
También aprendí algo importante: aunque uno ponga todo su esfuerzo y haga todo lo posible por organizarse, a veces existen factores externos que simplemente no se pueden controlar. Lo que pasó con el plotter me hizo sentir super impotente, porque yo había planificado quedarme en la noche justamente para evitar problemas y aun así casi no alcance a entregar. Fue frustrante, pero también me recordó que no siempre podemos confiar en que todo saldrá como esperamos, y que a veces toca adaptarse.
Aun así, considerando que desde el martes hasta el viernes, prácticamente tuve que replantear y desarrollar nuevamente gran parte de la idea, quedé conforme con lo que logré. Sé que todavía queda muchísimo por mejorar, pero esta vez siento que voy más encaminada.
En resumen, fue una semana intensa y de mucho aprendizaje pero también una semana que me permitió avanzar y darme cuenta que, aunque el proceso sea difícil, de a poco voy mejorando.
Eso fue todo por esta semana... ahora a reponer energías haciendo tuto jajaja. Nos vemos en una próxima entregaaa!! :))

















Comentarios
Publicar un comentario